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Deliciosos platillos mexicanos

De vacaciones a los mejores festivales de México

martes, 28 de septiembre de 2010

¿Cuántas veces hemos viajado a una ciudad para asistir a un concierto? ¿cuántas otras hemos estado de visita y buscado la cartelera cultural para saber “qué hacer” esa tarde o noche?

Pues quizás lo que hemos estado haciendo es turismo cultural sin darnos cuenta y ¡qué buena forma de conocer nuestro país y nuestras costumbres! No sólo me refiero a ir a las ferias anuales de cada localidad sino a conocer lo que sucede, lo que gusta, mueve y decora nuestros imaginativos, nuestras paredes, nuestros muros mentales y hasta nuestros parques y Centros de Convenciones. 

CC 2.0 Carlos de las Piedras

¿Sabías que hay más de 400 festivales en México al año? Y hablo de música, cine, danza, gastronomía, literatura, historia, ¡etcétera! Así que te propongo que en esta ocasión nos vayamos de viaje a eventos que ocurren una vez al año y que exaltarán alguno de nuestros sentidos y nos enseñarán más sobre México y el mundo. 

Año con año nacen más festivales que no sólo nos ofrecen una posibilidad de experimentar algo maravilloso también genera actividad en la industria turística y les da trabajo (y esperanza) a artistas regionales, artesanos, agricultores y hasta ¡mercadólogos!

Así que aventurémonos a las nuevas propuestas, a nuestra historia y a… ¡lo mejor de lo mejor!

++ La feria de ferias: San Marcos, en Aguascalientes, desde 1828, y se puede ver de todo… lo que se ve en una típica feria regional en México. Así que si entre abril y mayo tienes tiempito, agarra tus chivas y prepárate para vivir una ciudad enteramente dedicada a una fiesta.

++ El lunes que a todo mundo sí le gusta: La Guelaguetza. Dos lunes de julio Oaxaca celebra sus danzas tradicionales, además de sus costumbres, comida y, por supuesto, su internacionalmente conocido mezcal. Ah, y que no se me pase un pequeñito detalle: la elección de la flor más bella del ejido, o en ese caso, la Reina Centéotl o Diosa del Maíz. 

++ El de los chiquitos: Festival Expresión en Corto. En San Miguel de Allende y Guanajuato y en pleno verano este es el paraíso para los cineastas que experimentan con cortometrajes. 

++ El multifacético: Festival Internacional Cervantino: ¿sabías que en 1988 fue declarado “Patrimonio Cultural de la humanidad” gracias a su importancia y diversidad? Una gran cantidad de artistas y disciplinas se presentan cada año, teniendo un invitado internacional y otro nacional en cada edición… nada mal para un evento que comenzó en las plazas con estudiantes representando los entremeses de Miguel de Cervantes Saavedra. Y bueno, octubre no es octubre sin Cervantino. Punto. 

++ El (segundo) más leído del mundo: Feria Internacional del Libro de Guadalajara. La famosísima FIL es la feria del libro más grande ¡del mundo! Imaginen más de mil 600 casas editoriales presentes, 40 países representados. Y para todos los que amamos los libros: ¡alrededor de 300 presentaciones de nuevos títulos durante el evento! Este año será del 27 de noviembre al 5 de diciembre.

++ El excéntrico: La noche de los rábanos. El 23 de diciembre floricultures y hortelanos hacen figuras, bisutería y esculturas de… rábanos.

++ El de las proyecciones al aire libre: Festival Internacional de Cine de Morelia. En octubre una de las ciudades más bonitas de México (voy voy voy) recibe a lo mejor del cine nacional e internacional, ¡es toda una fiesta de pelis y más pelis! También hay talleres, mesas redondas y, mi favorito: las proyecciones en exteriores. Este es uno de los Festivales que no debes de perderte. 

++ El chilanguísimo: Festival de México en el Centro Histórico. La capital del país ofrece lo mejor de las artes escénicas y visuales en medio de un sin número de actividades académicas e infantiles en exteriores, museos, iglesias, centros culturales, etcétera.

++ El prehispánico: cumbre Tajín, en Papantla, Veracruz. En marzo las tradiciones prehispánicas se adueñan de parte de nuestro país. ¿Qué mejor estado para esta celebración que el mágico Veracruz, en donde vuelan los hombres?

++ El de hip hip: Feria Nacional del queso y vino en San Juan del Río y Tequisquiapan, Querétaro. No es muy grande pero puedes disfrutar de deliciosos quesos y de excelente vino nacional. Claro, un pretexto para visitar Querétaro y sus plazas.

++ El de cine con sabor mexicano: El Festival Internacional de Cine de Guadalajara. Uno de los mejores organizados y más reconocidos, que siempre trae lo mejor de la cinematografía nacional.

El que aún puedes disfrutar:

- El que todo mundo está esperando: Corona Music Fest 2010, con músicos geniales como James y Pixies el 16 de octubre.

Otros festivales más:
El festival Internacional de Música Sonofilia, en Guadalajara. En diciembre se presentan figuras como Björk, Ratatat, Claude Von Stroke.
El Festival Internacional de Títeres de Morelos, que durante el mes de agosto reúne a titiriteros, actores, músicos, bailarines y directores de México y el extranjero.
El glotón Festival del Mole, en Puebla, un imperdible para los amantes de la comida mexicana.
Festival de Monólogos, en Nuevo León, ¡inesperado!
Festival del Desierto del Altiplano Potosino.
Festival de Música y Danza Janambre, en Tamaulipas.
Los festivales de Jazz de Playa del Carmen, Campeche y Morelia.
Festival Internacional Música y Escena del Distrito Federal.
Festival Internacional Música y Escena del Distrito Federal.

Generalmente los festivales son ocasiones únicas para tomar cursos, clínicas y talleres, asistir a presentaciones de libros, de películas y hasta presenciar estrenos de espectáculos o canciones, todo por vez primera al público.

Como verás, en México hay muchísimo que ver, así que adiós pretextos y ¡venga! A cultivarnos un poco… ¡y a divertirnos más!



Texto publicado en: www.papaschips.com.mx. Septiembre 2010.

Ideas para que nuestro viaje sea único

martes, 14 de septiembre de 2010



Por fin nos hemos decidido por un lugar, ya sea solos o acompañados tenemos nuestro destino elegido, ahora, ¿qué sigue?
Bueno, yo te aconsejo que tomes en cuenta estos sencillos puntos y agregues los propios (y nos los compartas) para que tu viaje sea espectacular e inolvidable.
¿Listos? ¡Lancémonos a la aventura!
Primero, adquiere tus boletos de autobús con anticipación y pregunta si tienen descuentos para estudiantes, maestros y para gente de la tercera edad. Aunque no lo creas, lo que nos ahorremos en el pasaje será significativo para el presupuesto global que tengamos.
Si decidiste viajar en automóvil, asegúrate de tener un buen mapa de las carreteras de la república, en cualquier librería o tienda departamental donde vendan revistas lo encontrarás. Es básico. Asegúrate que tu coche esté en buenas condiciones para salir en carretera. No olvides tu dotación de Chip’s para hacer delicioso tu recorrido.
Antes de salir a carretera, busca dónde dormir. Si llegas a casa de amigos o familiares, pregunta bien la dirección y las indicaciones para llegar sin problemas.
Si no tienes mucho presupuesto, quédate en un youth hostel u “hostal juvenil”, que son albergues donde por unos cuantos pesos, rentas una cama o un cuarto, dependerá de tu gusto. Cada vez hay más hostales en nuestro país (afortunadamente) y son bastante económicos (calcula entre $100 y $200 por persona, por noche). Un tip: si viajan en bola, quizás les convenga rentar un cuarto de hotel de 3 estrellas o un cuarto triple o cuádruple en un hostal, ¡es más barato!
Si tienes buen presupuesto para el hospedaje, piensa en la zona de la ciudad que te conviene. Yo siempre recomiendo en el centro o cerca del lugar que te interese conocer.
POR FAVOR, aprende a empacar. No te sirve de nada llevar tu plancha de ropa si vas a un hotel 5 estrellas o llevar tu traje de baño si vas a acampar al desierto, ¡sé honesto! No lleves 45 mudas “por si acaso…” entre menos cargues, mejor. Además, así guardas lugar para las compritas.
Ya en el lugar: ubícate. Pregunta cómo te puedes mover y qué te conviene: caminar, andar en camión o taxi. Aunque lleves auto, a veces es mejor dejarlo en el estacionamiento del hotel y aventurarte por la ciudad. Consigue un mapa en las oficinas de turismo (en el centro siempre habrá una) que te ayudarán a trazar una ruta de los principales atractivos e incluso a conocer un poco de la historia de cada uno.
¿Día de lluvia? En esta época podemos sentirnos un poco decepcionados de que la lluvia venga a empañar nuestros planes de paseíto vacacional. ¡No te preocupes!, en estos casos hay una gran opción para conocer y mantenernos secos: visita museos.
En todas las ciudades hay exposiciones temporales o permanentes que nos enseñarán el lugar donde nos encontremos, nos divertiremos y seguramente aprenderemos de alguna corriente, personaje o época específica, ¡vivan los museos! Si eres estudiante, en las entradas tendrás un buen descuento al enseñar tu credencial vigente, ¡así que no la olvides!
Lo que no debe faltar:
-Identificación y datos de contacto en caso de encontrarte en aprietos. También déjale tu itinerario a alguien cercano. Más vale prevenir.
-Cámara fotográfica con una buena memoria o un usb y el cable para bajar las fotos y guardarlas en caso de que se llene (¡nada de borrar fotografías!). Renta una compu en un cibercafé y ahí puedes vaciar tu memoria.
-Toalla, peine, cepillo de dientes y chanclas para baño. Nada bromoso (lo pongo en la lista porque yo casi siempre los olvido. Lo sé, soy terrible). Si te vas a quedar en casa de alguien conocido, pregúntales si pueden prestarte una toalla: más espacio para los suvenirs.
-Botiquín básico: pastilla para el dolor de cabeza, pastilla para la indigestión y curitas.
-Lentes de sol y protector solar. Sobre todo si vamos a estar en la intemperie.
-Paraguas. Yo soy una loca obsesiva que se acostumbró a traer uno pequeñito en la bolsa cuando vivía en la ciudad donde siempre llueve. Por eso creo que siempre viene bien.
-Shampoo y jabón, en caso de que no haya en donde vayas. Yo acostumbro guardar las muestritas que vienen en las revistas o que te dan afuera del metro para este tipo de ocasiones. O bien, puedes vaciar un poco en botecitos (también de muestritas… ¿hay un patrón aquí?)
-Dinero. Distribúyelo en paquetitos e incluso en distintos lugares de tu equipaje. Si puedes, lleva también una tarjeta de débito/crédito para sacar del cajero o, mejor aún, para pagar con ella en los sitios que así lo permitan (y no te gastas tu efectivo)
Si algo te hace falta, no te angusties, ¡no vas al polo norte!, siempre habrá una tiendita de la esquina para emergencias.
¡Acuérdate que lo más importante es llevar ac-ti-tud! Relájate y no trates de controlarlo todo: ¡quizás en las peripecias inesperadas estarán los mejores recuerdos de esos viajes!

Texto publicado en Chip's porque Lata fue la invitada del mes.

Y sí, soy mexicana

jueves, 26 de agosto de 2010

Más allá de los publicistas poco atinados que dirigen una campaña de Conciencia Social, a mí me apena ver tanta gente que sataniza a una persona por vivir fuera del país. Sí, quizá no están predicando con el ejemplo (como se supone hacen los nominados a la iniciativa que representan –lo cual hace que la elección de los voceros sea errónea-) pero de eso a que "ya no sean mexicanos"…

Vivir fuera de México te da una perspectiva muy particular. O bueno, a mí me la dio. Desde lejos las cosas se ven más claras o más rosas, dependerá de la formación, la conciencia y hasta la educación de cada persona: "No hay nada como mi tierra" (aunque se estaban muriendo de hambre), "México es una mierda" (aunque vivan como reyes mantenidos por sus padres mexicanos, comiendo con dinero mexicano y hablando con acento… ¿cuál creen?, mexicano), "Veo todos los errores en los que caemos y podemos aprender a., b., c.,"…

Cada uno es libre de expresar su sentir y pensar. Pero para mí el estar lejos no te hace menos mexicano.

Entonces, ¿qué es ser mexicano?

Me encantaría que me ayudaran a llenar una lista de todo lo que te gusta de ser mexicano, por ejemplo:

A mí me encanta de ser mexicana que muchos extranjeros piensan que somos exóticos y que el cabello oscuro se ve realmente lindo.
Que la familia es un concepto que se vive día a día como una realidad tangible.
Que hablamos español y el español es utilísimo.
Que tenemos libertad para expresarnos de muchísimas formas.
Que tenemos pan dulce para la merienda.
Que existen los uchepos y los tacos, ¡yeiiii!
Que somos alegres y dicharacheros.
Que estamos en un continente hermoso y con una tradición milenaria día a día explorada.
Que el invierno es muy agradable en casi todo el territorio y que el calor de la primavera y el verano se puede soportar en una hamaca y con ventilador en la cara.
Que el mar, la montaña y la ciudad colonial se pueden llevar rebien.
Que tenemos tantas zonas lingüísticas y modismos como platillos típicos.
La comida.
Las bebidas.
¡Los dulces!
Las fiestas.
La música.
Lo cursi de las fiestas patrias.
Los Reyes Magos.
Chabelo, Burbujas, XEtú y hasta Papá Soltero.
El futbol (que no entiendo ni le voy a nadie… bueno, un poquito a los Monarcas).
Los amigos.
La luz.
Las leyendas.
Los nombres de los pueblos.
Las posibilidades…
Algunos hombres. Algunas mujeres. Algunos viejos. Algunos jóvenes. Algunos niños.
El arte.
La artesanía.
Los sonidos.
Los morelianos, los chilangos, los chihuahuenses, los oaxaqueños, los chiapanecos... (*inserte cada gentilicio que se le pueda ocurrir*)
Tu voz.
Que cuando queremos, lo logramos (aunque casi nunca queramos…)

Gente como tú y como yo a los que nos entristece lo que sucede pero que no por eso dejamos de creer y trabajar por tener algo mejor.


Y para ti, ¿qué es lo bueno de ser mexicano?

Un mercado muy mexicano

miércoles, 28 de julio de 2010


Deténganse antes de pensar en que les estoy hablando de la Bolsa Mexicana de Valores… ¡no! Hablo de un lugar mágico, colorido, IN-DIS-PEN-SA-BLE y delicioso para todo mexicano que se digne de tener bien puestas sus raíces (o haber nacido al menos en los 70's): los mercados.
Cada país tendrá su forma de abasto, pero en nuestro país existe un lugar en donde se puede encontrar de casi todo, desde la fruta de las semana, hasta los mejores remedios para el mal de amores y le última película en cartelera de Estados Unidos (con subtítulos en taiwanés, por supuesto).


Tengo que confesar que antes de vivir en mi actual casa no los frecuentaba mucho, siempre estaba la cadena transnacional que me proveía de todo lo necesario para cocinar en la semana. Pero de un par de años para acá he descubierto que no hay como ir a comprar al mercado. Y no sólo hablo de la materia prima para preparar los sagrados alimentos, ahí también puedes consumir comida recién preparada, además de que la experiencia de mercadito es única.
Ya habíamos hablado de cómo en Oaxaca es indispensable comer en el mercado del centro, no habrá pierde si visitan una ciudad nueva.
No tengan miedo, consuman los alimentos que se preparan ahí, es muy probable que sean súper frescos, incluso en algunos hasta matan a los pollos ahí (aunque suene cruel… ¿alguien cree que el pollo de sus platos nació muerto?).
Más allá del sabor, también está la calidad de los productos: en alguno de los puesto encontrarán justo lo que buscan y en su punto exacto. Si van a comprar fruta y verdura, díganle al señor/señora que los atiende para cuándo lo quieren… no al señor sino a la comida. Es decir: "Me da un melón para el miércoles". Ellos son expertos en calar la fruta, así que sabrán cuál estará madura (en su punto) el día que la quieren.
No te pierdas: los mercados municipales generalmente están bien surtidos, busca el más cercano a donde te ubicas. En la Ciudad de México hay mercados de barrio (bueno, de colonia), que son de las delegaciones. Los más famosos son La Merced y Jamaica.
Y si hablamos de precios también verán que vale la pena invertir en el mercado: flores, regalos, trastos, papelería, hierbas medicinales, abarrotes, especies, peluquería, ferretería, zapatos, chácharas (la famosa fayuca), postres, guitarristas, mandiles, maquillaje, perros de pueblo, carnitas estilo Michoacán, paletería La Michoacana, reparadores de calzado, señor hacellaves… ¡todo en un mismo lugar!
Así que si estás de visita en México o pisas una ciudad por vez primera, no te pierdas este colorido y básico lugar de la vida del mexicano, ¡vale la pena!

Rutas de México

miércoles, 30 de junio de 2010


Recorrer nuestro país puede tomarnos mucho tiempo; además, hay veces que no tenemos ni idea de por dónde empezar o qué ver. Por esta razón nace la iniciativa "Rutas de México", que, ofrece una manera de visitar y conocer rincones de forma ordenada y temática.


Les dejo la información que ofrece la Secretaría de Turismo, la verdad es que suena estupendo:


"Las Rutas Turísticas de México presentan al viajero recorridos por el territorio nacional que hacen patente su riqueza natural, arquitectónica, histórica y cultural. Ofrecen una forma distinta de viajar y promueven el desarrollo turístico del país en todas sus vertientes.

Las 10 rutas incluyen los 32 estados de la república y pasan por destinos de gran interés. Cada recorrido plantea experiencias diversas: gastronomía, ecoturismo, aventura, deportes extremos, arte popular, sol y playa, y mucho más. Y aunque no son exhaustivas, pues viajar por México ofrece experiencias inagotables, quienes se aventuren a seguirlas quedarán contentos y con ganas de más. 



La cultura del vino y el acuario del mundo
Descubra increíbles lugares llenos de vida, sol y mar, en donde podrás disfrutar los mejores vinos de México y espectaculares paisajes que van desde el inhóspito desierto, hasta las imponentes montañas, además de decenas de y actividades...

Los Tarahumaras milenarios
Una experiencia única y rica en paisajes, magia y color. La ruta se extiende por el majestuoso cañón de las Barrancas del Cobre y cubre desde el puerto sinaloense de Mazatlán, siguiendo a Los Mochis, para recorrer la extensa Sierra Tarahumara... 


La magia de las tradiciones y la naturaleza
Conoce toda la riqueza cultural y el patrimonio histórico de la región purépecha que da a conocer las tradiciones y el privilegiado entorno natural de una de las regiones más hermosas, fecundas y llenas de historia, arte y cultura... 


La cuna de la historia y el romanticismo
Disfruta de un apasionante viaje histórico, descubriendo algunos de los destinos de la independencia de México que nos llevan al Pacífico mexicano, en donde el sol, la arena y el mar, subrayan la belleza de este país con su magia y colorido... 


El arte del tequila y la música bajo el sol
Los orígenes del tequila se remontan a la época prehispánica, cuando las bebidas fermentadas de agave eran consumidas por los líderes y sacerdotes aztecas. Este recorrido nos muestra la mejor manera de combinar tradiciones, cultura y mucha diversión...

Las bellezas Huastecas
Explora la Huasteca sus bellezas naturales, zonas arqueológicas, cultura y una inigualable gastronomía.  Descubre la Huasteca Veracruzana, Huasteca Potosina y la Huasteca Tamaulipeca... 


Los mil sabores del mole
Saborea los aromas y colores del mole uno de los platillos más representativos de la cocina mexicana. El origen del mole se pierde en las leyendas y da inspiración de este recorrido tan especial que lo llevará por algunos de los rincones más ricos en cultura y tradiciones... 


El misterio y el origen de los Mayas
Descubre el pasado apasionante que nos llevará a vivir una experiencia que cambiará su vida, pues la cultura y el color que llenan el Mundo Maya se quedarán con usted por siempre en su memoria... 


Una experiencia virreinal
Vive un recorrido lleno de cultura entre cantera rosa y románticas calles empedradas, grabe en su memoria las coloridas costumbres. Esta ruta te invita a recorrer pasajes épicos colmados de historia, combinado con aventura y mucha adrenalina de intrépidos deportes extremos... 


Encuentro fascinante entre la historia y la modernidad
Asómbrate con una interesante fusión entre lo rural y lo moderno, una mezcla de actividades milenarias como la agricultura y las grandes industrias. A través de esta ruta podrás conocer la historia de los lugares más representativos de cada estado, así como la singular belleza natural, zonas desérticas, mar y hermosos paisajes..."


Yo ya me estoy animando a algunas rutas, ¿qué dicen?, ¿se lanzan?


Vayan a la página de Visit Mexico. Para obtener más información, ¡y ahorita es temporada de outlets, estén al pendiente de las aerolíneas, tienen grandes promociones!

Learn how to cook: Buñuelos

jueves, 17 de junio de 2010


Buñuelos or Mexican puffed fritters, typical in my home town: Morelia. 


This is a quite posh version of Buñuelos, you can find all the ingredients everywhere. It is, actually, taken from an English Recipe Book (Mexican Cousine, of course), this is important to be said, because sometimes we translate the recipes exactly but we face one problem: we can´t find those fancy exotic ingredients so popular in Mexican markets. No worries, if you live in England, in the USA, Ireland, Scotland or Australia (or... wherever) you will be able to find everything in the supermarket around the corner.

So... let's begin! Let's be Mexicans tonight!

What you need:
250 grs plain flour

1 teaspoon baking powder

Pinch of salt

I tbsp sugar

1 egg well beaten

2 tbsp melted lard

125 ml milk

Oil

For the syrup:

350 ml of water

4 tbsp sherry

125 g dark sugar

½ cinnamon stick 


Let's cook!
Sift the flour, baking powder and salt into a large mixing bowl. Stir in the sugar and mix in the beaten egg, fat and enough milk to form a soft but not too sticky dough.

Divide the dough into 8-12 pieces with floured hands (v. important), shape each one into a ball, cover with cling film and leave 30 minutes.

Shape into flat cakes and make a shallow depression in the centre of each one.

Heat oil and deep fry the cakes a few at a time until golden brown and puffy.

Drain.

Meanwhile, put all the syrup ingredients to the boil, stirring. Simmer for 20-30 mins. Discard the cinnamon stick and serve the syrup with the buñuelo.

Taraaaaan... READY!!!

Don't they sound yumiie?

Serve with a big glass of milk for supper.

 
¡Buen provecho!


Guacamole bien mexicano

jueves, 29 de abril de 2010

Una de las recetas mexicanas más famosas en el mundo es el guacamole, en sus múltiples versiones. ¿A qué me refiero con esto? Pues que algunos amigos extranjeros me han preguntado que si se le pone crema, que si frijoles (¿¿¿???) y demás chuladas que no sé de dónde salieron.
Entonces les quiero pasar en cortito la forma en que yo preparo el guacamole y no es por nada, pero me queda de rechupete.
Un guacamole latoso 

Ingredientes para un aguacate. Alcanza para dos tragones o para tres moderados. O uno muy hambriento.




1 aguacate “para hoy”, suavecito. No tanto como para que se marquen tus dedos, pero lo suficiente como para decir: ¡este es el bueno!
Un puño grande de cilantro, finalmente picado (y bien lavado).
Un jitomate.
Un chile verde picado. O más, si le guste que pique mucho. Un tip: el chile verde pica menos si se le quita las semillas y las venitas.
Un limón con mucho jugo o dos. Debe de tener mucho jugo.
Sal al gusto (bastante)
Cebolla finamente picada, al gusto (yo esto lo omito, porque no me gusta la cebolla cruda).
Lo primero es sacar todo el aguacate y, con un tenedor, hacerlo puré. Es muy útil ponerle el jugo antes, se facilita el proceso.
Revolver los ingredientes.
¡Listoooo!
Es delicioso en taquitos con tortillas de maíz o en tostada.
O a cucharadas. ¡Que lo disfruten!

NOTA INTERNACIONAL:

Para los mexicanos esto es un limón:

#yosíhagoporMéxico

jueves, 25 de marzo de 2010


¿Alguna vez se han sentido orgullosos de ser mexicanos?

¿Alguna vez han sentido tanta negatividad que quieres sacudirla con “positividad”?

Pues yo sí… ambas. Justo anoche, en el Twitter, la gente llenó mi TL de negatividad, como muchas veces, se enfocaban en lo negativo y no en lo positivo. Pues bien, yo propongo cambiar ese switch y utilizar un hashtag positivo: #yosíhagoporMéxico.

El chiste es aportar, enfocarnos en lo positivo que tenemos y hacemos en este país, justo lo que se pretende transmitir en México Rocks.

No sé si les ha pasado: cuando andas de viaje por un tiempito o vives en otro país aprendes a verte y a ver a México de forma más objetiva. Valoras lo bueno y criticas lo malo. Pero siempre hay un sentimiento de añoranza, o bueno, casi siempre. Dicen que la tierra llama y creo que es muy cierto.

Cuando yo volví a México tenía muchas esperanzas de un futuro brillante para mí aquí. No ha sido fácil, tampoco voy a presumir; pero estoy convencida de que podemos dejar de ser un país adolescente y convertirnos en uno adulto, en donde todos nos responsabilizamos y dejamos de culpar a los demás.
Por eso, hay que vernos a nosotros mismos en lugar de apuntar al otro.

Los invito a construir un país adulto, #yosíhagoporMéxico, compartan con nosotros lo que hacen, lo que son y lo que vale la pena difundir.

Un poco de inspiración:



México en tus sentidos

miércoles, 17 de marzo de 2010


Desde que recuerdo el Zócalo de la Ciudad de México ha sido escenario de manifestaciones artísticas multitudinarias: las organizadas en museos enormes, la presencia de danzantes clandestinos, los conciertos masivos, mimos, estatuas vivientes o el infaltable organillero. El Zócalo es un lugar lleno de vida, de energía especial; de encuentros y de alianzas.

En ese mismo cuadro vemos los poderes ejecutivo del país, de la ciudad, de la Iglesia Católica mexicana y hasta de la fuerza de trabajo desempleada (en las rejas de la Catedral) ¿más bizarro?
Así que ver una estructura extraña, que se supone hace homenaje a algunos edificios precolombinos,  en plena plaza no rompe el esquema del visitante habitual aunque sí le pica la venita de la curiosidad. 

Un letrero enorme nos invita a pasar, "México en tus sentidos", dice. Al entrar, se siente en los pies el calor del chapopote. Ojos, muchos ojos mezclados con espejos nos dan la bienvenida: nos vemos, te vemos y tú mismo te ves; es el encuentro con lo mexicano y contigo mismo. Un par de indígenas tarahumaras te invitan a jugar, has venido a un sitio en donde todo y nada es en serio. El olor a copal nos sumerge en esa mística del Zócalo; mística de fotografía de souvenir, de concheros del siglo XXI, de turistas en jeans que danzan alrededor del humo de los supuestos chamanes. Pero los amantes de los aromas sabemos que el incienso purifica y que los sentidos del tacto (por medio del piso) y del olfato están cubiertos. ¿El del oído? Tambores, instrumentos de viento, naturaleza y modernidad recrean una vez más la mística de nuestro país.

¿La vista? La vista puede sentirse de repente abrumada, sobre todo en la segunda gigantografía: un pie lleno de texturas, de experiencia, de color, de vida. Nuestros ojos se encuentran con imágenes conocidas; las hemos visto en los mercados y en los anuncios de televisión; en la calle, en la esquina y en los folletos de la agencia de viajes. Nuestra mente va encontrando una estructura: fiestas y tradiciones, rituales, paisajes, lugares de la cotidianidad y el ciclo de la vida; en pantallas, en impresos, en video y hasta en lo que juramos es lienzo casi transparente.

La exposición "México en tus sentidos", del artista –según muchos- y empresario –según él- mexicano Willy Sousa nos muestra imágenes lindas de nuestro país. Y es importante recalcar el término lindas, ya que si lo que se busca es fotoperiodismo este es el lugar equivocado. Aquí uno viene a sentirse cursimente orgulloso de ser mexicano, de llamarse María, Lupita, Rosa, Juan, Carlos y hasta Samantha; de tener tonito norteño, yucateco o moreliano, de que la dieta diaria incluya una "queca", un sope, un jugo fresco, guacamole (como se hace realmente), chiles, tortillas, mole, tamales, verduras, pastas y hasta pan gourmet; de beber coca cola y mezcal, vino tinto importado y agüita de tamarindo. Porque eso somos, somos la quinceañera y la pose para la foto, somos el salto de cuerda, la niña jugando al avioncito, el Día de Muertos, los voladores de Papantla, el cielo azul y la contaminación del Distrito Federal. Somos pose y naturales, falsos y verdaderos, pequeños y gigantes.

Quien no reconozca al señor de las gelatinas de rompope, a los churros con chocolate, a las escalofriantes figuras de Cristo crucificado, al sombrero de charro (aunque sea puesto en feria y para la foto de relajo) es que de verdad no ha viajado por México, no se ha dado la oportunidad de conocer el folklor y todo eso que sólo se ve, se escucha, se prueba, se toca, se huele en este hermoso país. 

Es cierto, las imágenes de Willy quizás no sean las más majestuosas, las más realistas pero no por eso dejan de ser reales, no por eso no disfrutamos a los niños sucios de algodón de azúcar, al chivito mirando a la cámara, a la niña trenzuda de ojos enormes y a la bigotona de la pantalla. 

Pronto se pasan las salas y nos quedamos con ganas de más. Pondrán 40 o 50 fotografías más en las próximas semanas, así que habrá que darse otra vuelta. Mientras, yo sí me quedo con el video final que nos muestra a ritmo de sonido nmilsouround imágenes de nuestro país: teatrales, cuidadas, bien iluminadas, retocadas, naturales, con grano, digitales, sin título, con nombres, que nos invitan a enamorarnos desde Baja hasta Yucatán. 

El único sentido que me faltó fue el gusto. No estaría mal que pusieran un puesto de pan dulce, buñuelos, chocolate en agua, ates o elotes con crema y chilito piquín. Así, todos nuestros sentidos estarían realmente cubiertos; México estaría realmente en nuestros sentidos … ¡y cómo no! En el Zócalo esto, justo esto, sucede todos los días. Y en México también. 



Trabajo de Willy de 2009

 

Brief story of Yaxchilan, Chiapas

domingo, 28 de febrero de 2010

By: Laura Sainz



The weather, quite unstable, clouded, and suddenly, the sun rose bright, drove away the clouds, but didn’t so with the wind, this was blowing briskly, as wishing to take you with it to anywhere; as the boat was advancing on the Usumacinta River, water from two nationalities surround me: Mexican and Guatemalan.

It is strange to sail on the border of the own country, you really wonder if such a division exists because the earth seems to be the same, trees, plants, animals and their sounds do not know about nationalities, no matter where they grow, while the weather feel them, they live there.



The trip takes approximately forty minutes on each route, back and forth, it is hard not to get lost along the way, certainly not with the complexity of the road, but because of the endless green of both: river and vegetation, one becomes part of that verdant landscape, and among the growth of the jungle, you keep on waiting for a glimpse of some pyramid or any part thereof, that becomes impossible until a few minutes before arriving at the archaeological destination: Yaxchilan.



The boat stops, Mr. boatman, who knows plenty his waters, parks. If you look carefully along the river, you realize that is very wet, due to past rains is slippery and deceptive, you have to trust the tennis’s soles and the body's reflexes to avoid slipping out of control. The same applies to the steep climb that leads to the exotic and ancient city of warm-humid climate, this ramp appears to have been planned with not much calculation, the elderly may have trouble climbing it, because it is concrete covered with the earth we have been carying in our shoes. The best and most recommended way to climb is clinging tightly to the railing.



The disadvantages are just that, difficulties are worth. The entrance announces the beauty of the place; by breathing, the body begins to feel the warm air penetrating the lungs, the strange trunk trees that are getting very usual, because Chiapas possesses them in abundance, they stand in the path that ends on the arrival at one of the buildings, which embraces you in damp caves, decorated inside with mold. The white stone Mayan Palaces has ceased to be what they were.



Yaxchilan, with its 'Great Acropolis' and its 'Grand Plaza', is a wonderful place, at first almost unbelievable. The stones who keep many secrets -not only the Mayan ones, but those of us-, imposed for its wisdom, you feel tiny compared, because whatever thought or adjective you may impose them, they flaunted it from ages before.



This place’s silence is only broken by the howls of the monkey, at first sounds alien to the unaccustomed ear, is frightening; the ignorance of its fauna makes you imagine large animals and perhaps, unfriendly too, until suddenly, what was said by the tourist guide is remembered, then those dolls come to your head, the ones sold by the Mayan women dressed with detailed costumes. Those monkey dolls, still being so ugly -probably for that very reason-, can not be avoid, I felt so into them and bought one.



After seeing me surrounded by buildings that are guarding the time, as if it was the only way to stay alive; the lens of my camera does not seem to do them justice, if I photograph one, the rest are left out, but not even my sight can cover them all.

I decide to go to the heights, it's early, but by taking all sweaters off, it is a better approach to scale, of course, there is no cell signal, and I think that if a jaguar introduction occurred on the heights of the pyramid, I wouldn’t have any way to defend myself, nothing to do, but beg for the mercy and benevolence of a feline who has been elevated to the rank of a God, then perhaps, at the time to face it, would come to me the understanding why the Mayan people worshiped them so much.



I climb the wet steep stairs from one of the pyramids, the goal is not only reach the top, but also, avoid the sun’ rays which obstruct the view; then I face them and the picture changes, my brain seems to have understood the reasons why Yaxchilan is a privileged zone: it has it all. All you need to boast a life surrounded by natural forest on the banks of a river, laden with life, and therefore, enjoyment.



I, decide to express my respect with a sigh, and immortalized the place in my memories and in my soul.